¿Me dejo el bigote?

Sé, y reconozco, que no soy una persona que desborda virilidad. Sé, y reconozco, que soy una persona, mas bien, de características afeminadas: manos delgadas, cintura estilizada, rostro delicado y de expresiones corporales que no son muy propias de un albañil. Irónicamente, éstas precisamente han sido motivo de curiosidad y, en bastantes ocasiones, de atracción hacia mi persona por parte de muchas mujeres.
Como heterosexual confeso, agradezco ello; sin embargo, debo admitirles que la envidia de mis congéneres ha sido muy dura. He sido víctima constantemente de adjetivos tal vez justificados, pero definitivamente falsos o que, en general, no acepto. Porque sé que son valoraciones dadas por la envidia. Porque sé, y aquellos también saben, que muchas mujeres prefieren a un hombre delicado que a un machorrón.
Así que cansado de la envidia de mis congéneres, empiezo a creer conveniente que para ponerle fin a todo ello, deberé hacerme un cambio de look que destile virilidad para así no dar más cabida a malinterpretaciones:


Virilidad y elegancia, ¿qué opinan?

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