Cansado

Abro los ojos: sigo vivo otra vez.
¿No se pudo, acaso, preguntarme antes de nacer? ¿Antes de venir a este mundo al que nunca deseé conocer? Cortésmente hubiera respondido "Gracias, pero no". Así no tendríamos por qué llegar a este constante renacer indeseado.
Observo a mi alrededor: todo blanco y sólo una sensación de mareo. Ignoro por qué se empeñan tanto en salvarme, cuando saben que lo intentaré nuevamente. Lo he intentado miles de veces, y miles de veces me han salvado.

Ahora me dirijo hacia la ventana, la abro y dejo que la gravedad —más una pequeña ayuda de mi parte— realice mi sueño; pero no: caigo sobre algún individuo quien resulta muerto tras mi impacto. Mientras tanto, yo sigo vivo y la funcionalidad de mis piernas es reemplazada por una silla de ruedas.
Ese sujeto muerto por mí anhelaba cada noche con despertar a la mañana siguiente, pero terminó sacrificando su vida para salvar a quien intentó, una vez más, no volver a ver el amanecer.

Morir debería ser más fácil... pero igual de divertido.

2 comentarios:

  1. nada causa si la vida es lo justo
    ya probe lsd
    bravaso!!!

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  2. Maldito, se suponía que me avisarías.

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