Inducción al SL desde el sueño

En una entrada anterior les hablé de los sueños lúcidos. No entraré mucho en detalles sobre esto último porque ahí tienen el link para que lo vean por sí mismos, así que seguiré. Tal como mencioné, hay dos técnicas principales para tener un SL —estas iniciales no son de sexo loco, sino de sueño lúcido— y en el presente artículo trataré sólo una de ellas, la más fácil, la que tienen de título. En la próxima entrega veremos la otra técnica, así que no desesperen.
¿De qué trata?— Pues básicamente de darnos cuenta que estamos soñando durante el mismo sueño. A todos nos ha pasado siquiera alguna vez, pero sólo por suerte algunos lo recordamos. —Sí, sí, ya sé... yo te preguntaba sobre la técnica... Tranquilo, sabelotodo, así que hoy estamos algo especiales... en fin. La técnica es bastante sencilla. Para ello haremos uso de los Test de realidad. —¿...y eso?— ¿No que lo sabes todo? ¡Ja! Bueno, estos test nos ayudarán a darnos cuenta cuándo es que estamos soñando y cuándo no. Por ejemplo, un día estás caminando y te encuentras con una billetera, la abres y ves que ésta carece de documento alguno, pero al analizarla con mayor detenimiento observas que trae en su interior U$ 500.00, entonces, emocionado gritas: ¡Pero no puede ser! ¡Debo estar soñando! Acto seguido, te dispones a realizar uno de estos test y te das cuenta que sí, que efectivamente estás soñando, a lo que te respondes: ¡Por la p*ta madre, esto no es más que un sueño! Así que tiras la billetera por los aires y despiertas con un amargor que te recorre todo el cuerpo.
Ya no estoy muy seguro de querer hacer uno de esos test, pero sólo por curiosidad, dime cómo se hacen— Bien, aquí he elaborado una pequeña lista de los test que conozco:

Ver la hora. De preferencia que sea un reloj digital. Consiste en ver la hora, luego de unos segundos volverla a ver. Si es que la diferencia horaria está bastante alejada o incluso si en vez de mostrar dígito nos aparecen símbolos extraños, estamos soñando. En la realidad la máxima diferencia que veríamos sería de 1min.
Saltar. Este es bastante sencillo. Simplemente saltamos con ganas de volar y ya está. Obviamente, si en la realidad no podemos ni siquiera elevarnos más de metro y medio con un simple salto, mucho menos podremos volar al menos que seas Stephen Wiltshire.
Contarse los dedos de la mano. Salvo en ciertas personas, lo común es tener cinco dedos, así que si al contarlos notamos que tenemos uno, dos o varios de más o de menos, es un sueño. En todo caso, la misma cantidad de dedos que tengamos en la realidad será la misma cantidad que deberemos recordar en el sueño.
Leer un texto. Esto es buscar un texto cualquiera y tratar de leerlo. Si es que nos resulta bastante complicado leerlo o si más bien notamos que las palabras han cambiado totalmente a leerlo nuevamente, estamos soñando.
Taparse la nariz. Fácil. Nos tapamos la nariz totalmente y tratamos de respirar. Si es que el aire fluyese como si no hubiera obstrucción alguna, estamos soñando.
Verse al espejo. Si al vernos en un espejo notamos que carecemos de reflejo o nos vemos sumamente distintos, es decir, nos vemos hermosos y/o en buena forma, lamentablemente se tratará de un sueño: realmente eres gordo y feo. Evitar esta técnica en caso que se sea un vampiro o se tenga baja autoestima
Cortarse la yugular. Buscamos algún objeto punzo-cortante y nos lo incrustamos en la yugular, mismo Maupassant. Si aún así seguimos con vida, es un sueño. Si más bien nos desangramos, caemos al piso, se nos van las fuerzas, la vista se oscurece y recordamos los acontecimientos que marcaron nuestras vidas, déjame pedirte disculpas: No se trataba de un sueño.

Has de saber que si un test no te funciona, puedes probar con otro. Es recomendable emplear más de un test durante un sueño, cual mejor se te adapte.
El problema surge durante el sueño. En este estado es difícil mantener una postura crítica: por más que veamos a un tiranosaurio rex color guinda teniendo sexo sobre una nube con una gallina que en vez de tener plumas tiene escamas, nos parecerá de lo más normal, por ende, no levantará sospechas y terminaremos dejando de lado los test de realidad. Suele pasar con bastante frecuencia, cosa que nos levantaremos muy indignados con nosotros mismos y lo primero que se nos vendrá a la cabeza será: ¡...pero estaba teniendo sexo con una gallina escamosa! ¡¿No te pareció lo suficientemente raro como para hacer un test de realidad?! He ahí la razón por la cual esta técnica no resulta del todo efectiva; sin embargo, podremos dominarla poco a poco realizando estos test continuamente mientras estamos despiertos. En cualquier momento, si estamos en una situación algo extraña, realizaremos uno de estos test y en algún momento en vez de ser un Ah, vale, sí estoy despierto, pasará a ser un Así que estoy soñando, qué interesante. No olvidar realizar estos test la mayor parte del tiempo posible, pues así acostumbraremos a nuestro cerebro de tal forma que cuando estemos soñando realizaremos este test.
Algo muy importante a tomar en cuenta es que lo principal está en seguir intentando tener un SL. Esto es, no rendirse. Tener un SL a voluntad puede llevar desde semanas o meses hasta años. Todo depende de la persona, después de todo, no todos tenemos las mismas facilidades.

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