El hombre con dos rostros

Esta es la historia de Edward Mordake, un joven de excelentes dotes, estudioso y músico de notable habilidad. Heredero de una de las familias más nobles de Inglaterra; sin embargo, nunca reclamó su herencia. Vivía aislado, incluso de su propia familia.
De todos los problemas de siameses, el de Edward fue quizá el más extraño. En la parte posterior de su cabeza tenía el rostro de su hermana siamés, según dicen, de hermosas características. Ésta no hablaba, pero movía los labios sin cesar y sus ojos seguían a los del espectador. Hasta ahí todo bien —relativamente, salvo por un pequeño problema: se decía que era diabólica.
El pobre Edward vivía atormentado. Cuando él lloraba, su hermana reía, se burlaba. No podía dormir, pues si bien la hermana no podía hablar, sus susurros infernales no le permitían:
[...] nunca duerme, pero que me habla de tales cosas de las que sólo se oyen en el infierno. La imaginación no puede concebir las tentaciones espantosas en las que me envuelve. Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio – porque estoy seguro que es un demonio. Yo ruego y suplico para que lo eliminéis del mundo, aunque yo muera.
A espaldas de los médicos que siempre lo vigilaban, logró conseguirse veneno, con el cual decidió ponerle fin a su vida a la corta edad de 23 años. Dejó sólo una carta en la que pedía que antes de ser enterrado, se destruyera el rostro de la malvada hermana diabólica que llevaba en la nuca, para que así sus susurros no lo atormentaran en la tumba.

¿Quieres saber más?
http://universoasimetrico.blogspot.com/2008/01/la-historia-de-edward-mordake.html
http://aura-archangemaudit.blogspot.com/2006/05/edward-mordake-y-su-gemela-diablica.html

4 comentarios:

  1. grcias a Dios no tengo una hermana jiji

    saludos

    ResponderEliminar
  2. no me imagino el vivir 23 años escuchando una voz dentro de mi diciendome cosas horribles, seguro que vivir asi fue mas que un tormento para el!

    ResponderEliminar